La columna -más de mil personas- se cruzó a la altura de Independencia y Luro con la protesta de los taxistas que desde temprano quemaban neumáticos para reclamar justicia y seguridad tras el asesinato del chofer Guillermo Koiv durante la madrugada. Pero eso no detuvo la movilización: un grupo de militantes de Barrios de Pie formó un cordón humano en torno a la fogata y el resto continuó con el trayecto.
Al mismo tiempo, pero a dos cuadras de diferencia, comenzaba a formarse la marcha principal, encabezada por las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, que finalmente arrancó pasadas las 18, tras la lectura del documento elaborado por los organismos de Derechos Humanos y el anuncio de que desde el viernes el edificio de la ExEsim, donde funcionó un centro clandestino de detención, formará parte de la Red Federal de Sitios de la Memoria.
El texto oficial, leído por una Abuela de Plaza de Mayo Línea Fundadora, ratificó el pedido de Justicia, Verdad y Memoria, y subrayó la necesidad de avanzar en las causas contra los responsables civiles del secuestro y desaparición de personas.
En ese marco, se mencionó al exfiscal e integrante de la Concentración Nacional Universitaria, Gustavo Demarchi, y al suspendido juez Pedro Federico Hooft, ahora sometido a un jury de enjuciamiento que podría terminar con su destitución.
También planteó la continuidad la lucha a través de la “cuarta generación”, se expresó un rotundo repudio al “terrorismo económico” y se pidieron “leyes antimonopólicas”.
Además, hubo expresiones de solidaridad hacia el pueblo venezolano y se destacaron las figuras del expresidente Néstor Kirchner, Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa.
Primero las Abuelas, después los organismos, detrás una bandera argentina para quienes no se sintieran representados por ninguna organización y, al final, las agrupaciones políticas. Siempre en ese orden, otros miles de marplatenses caminaron por Luro hasta Santiago del Estero, tomaron Rivadavia y regresaron a la plaza por Mitre. Al pasar frente a la Catedral, las consignas contra la complicidad de la Iglesia durante la dictadura retumbaron entre los edificios del microcentro.
De esta manera, con música y algunos fuegos artificales, se dio cierre a tres jornadas consecutivas de actos y homenajes que tuvieron epicentro frente al monumento a San Martín -Luro y Mitre-, en donde se hizo la tradicional vigilia hasta las 3 y luego hubo a una maratón de recitales al aire libre.