
El segundo jefe de la Policía Bonaerense,
Osvaldo Castelli, llegó a Mar del Plata para calmar a los taxistas tras el
asesinato de Guillermo Koiv, con nuevas promesas de reforzar la seguridad en la periferia de la ciudad. Sin embargo, cuando todo estaba listo para comenzar la reunión, los taxistas exigieron la presencia del fiscal general Fabián Fernández Garello para que estén presentes todas las patas del asunto. Una vez que llegó, autoridades policiales, judiciales y
políticas se reunieron con los representantes de los taxistas. ¿El saldo? 50 policías y 10 móviles policiales que este mismo lunes por la noche reforzarán los controles en la periferia marplatense.
Además, Castelli prometió que se rediseñará el operativo de seguridad en Mar del Plata. “Hay que procurar que se brinde un buen servicio y que esté a la altura de las circunstancias”, dijo el jefe de la bonaerense en diálogo con Radio Brisas. A su vez, anticipó que también se realizarán controles dinámicos y no sólo los de los corredores fijos, que era un reclamo de los taxistas.