Pero no sirvió de nada, porque el “torito” desperdició situaciones increíbles para ponerse en ventaja y, a los 11’ del complemento, Timpanaro facturó para el local que se quedó con el triunfo por 1 a 0. Ahora, los dirigidos por Carlos Miori quedaron muy lejos de la clasificación al Nonagonal Final y están obligados a ganar los tres partidos que vienen en el Minella para llegar con chances a la jornada final.
El partido comenzó parejo, entretenido, de ida y vuelta. Santamarina quería ser el protagonista, pero Alvarado no se quedaba atrás, manejaba bien la pelota y pudo abrir la cuenta con una jugada colectiva bien elaborada que empezó por derecha y terminó con el centro de Tello que Di Martino, por el otro lado, no pudo conectar.
El “torito” era el más incisivo a la hora de atacar y tuvo dos situaciones clarísimas para ponerse adelante en el marcador. Primero con el goleador Braian Uribe que perdió el duelo con Daniel Bertoya y, sobre los 35’, de manera increíble, tres veces en una misma jugada: el “9” chocó otra vez con el arquero, después se la sacaron a Di Martino sobre la línea y el golpe final lo tuvo Laureano Tello que, con el arco libre, con todo a disposición, se perdió un gol que era más fácil meterlo que errarlo y la pelota cruzó en paralelo a la línea de meta y se fue por el otro lado. Entre esas dos jugadas, un centro de Strada que se le cerró a Suárez, obligó a una buena reacción del “uno” para cachetear al córner.
El partido de Alvarado era muy bueno. Pocas veces Santamarina había sido superado en el trámite de un encuentro y eso fue gracias al gran trabajo colectivo de los de Carlos Miori, que estuvieron firmes en el fondo y presionaron en la mitad de la cancha a partir de la orden de Rodríguez Rendón. Después,lastimó por los costados con Tello y Di Martino, como lo había pensado el cuerpo técnico y Sarraute tuvo buenos pasajes que le dan el salto de calidad al equipo. El goleador volvió a fallar una situación neta, tirándola por encima del travesaño cuando Bertoya estaba fuera de acción, pero el “torito” estaba dejando una buena imagen.
Con el marcador en cero se fueron al descanso y la sensación que Alvarado había merecido un poco más. Pero los goles no se merecen, se hacen. Y Uribe perdonó una vez más en el arranque del complemento y ya eran muchas las ocasiones que desperdiciaba la visita. Entonces, cuando se dan tantas ventajas, ante un equipo como Santamarina que estaba tranquilo, que jugaba relajado, se paga caro. Primero Suárez tapó con lo justo ante una entrada de Prudencio y, a los 11’, Maxi Timpanaro recibió en la medialuna e hizo gala de una tremenda eficacia, la paró y, de mediavuelta, la clavó abajo, contra el caño izquierdo de Aldo Suárez que nada pudo hacer.
El conjunto marplatense sintió el impacto y le costó meterse nuevamente en partido. Miori intentó cambiar las cosas desde el banco con los ingresos de Sosa y Molina, pero su equipo ya no tenía la profundidad del primer tiempo y le costaba llegar al arco de Bertoya. El local estaba más cómodo y más tranquilo todavía, manejaba los tiempos y la pelota, era el dueño del desarrollo y empezaba a justificar la ventaja.
Alvarado trataba de ir por la igualdad pero no tenía precisión, la pelota no le llegaba a Uribe y en la que tuvo su remate reventó la espalda de Barreña. Santamarina estaba agazapado y, con el ingreso de Galeano, apostó a liquidarlo de contra ataque. Germán Sosa no había tenido una buena entrada, pero a 4’ del final la hizo bien y exigió a Bertoya que respondió bien, como a lo largo de toda la noche.
A puro corazón, Alvarado intentó en los minutos finales pero ya no contó con ocasiones claras de llegar al empate y poder traerse ese punto valioso que le hubiera permitido mantenerse con mayores chances de clasificar. El miércoles a las 20, deberá vencer a Unión en el partido pendiente de la decimoquinta fecha y ver qué es lo que pasa en las tres jornadas finales, pero la realidad es que la ilusión de ingresar al Nonagonal Final se empiezan a desmoronar.