“Estoy desesperada: soy madre soltera de dos hijas menores de edad que dependen de mi y estoy desocupada y sin una respuesta de las autoridades”.
Según dijo, su situación es compleja porque aunque no puede trabajar en la fuerza, tampoco fue exonerada. “No puedo hacer reclamos formales porque ni siquiera tengo nada oficial que diga que ya no pertenezco a la policía”.
En ese sentido, pidió a la cúpula de la Bonaerense que “se comporten como cristianos” y la reincorporen a su puesto.
Ante la medida de fuerza que lleva adelante Sosa –sentada en una reposera, con su mano izquierda esposada a una reja-, se acercó al lugar el jefe de la Departamental, Darío Ibáñez, aunque le aclaró que no podía intervenir en su situación. “No me voy a ir de acá hasta que no me den una respuesta concreta”, garantizó.