domingo, 6 de abril de 2014

Kimberley se sintió "robado" en Casares

Tenía razón Damián García cuando se quejaba de que a todos los lugares que le toca ir a jugar a Kimberley, los árbitros en las jugadas decisivas son localistas y en el José Alberto Valle ante la duda, dejan seguir o, incluso, favorecen a la visita. Y lo volvió a sufrir en Carlos Casares, donde el “dragón” le ganaba bien a Argentino Agropecuario por 1 a 0 y el árbitro Alejandro Berrutti de Pehuajó le regaló un penal al dueño de casa que marcó el empate definitivo para la bronca de los marplatenses, que ven cada vez más lejos la posibilidad de clasificar a la tercera fase del Argentino B.


Es inevitable la bronca de los jugadores, cuerpo técnico y dirigentes de Kimberley. Es mucho el esfuerzo que se hace para jugar esta categoría, el equipo dio que hablar en la primera fase, fue el mejor de los 164 equipos y asomaba como uno de los serios candidatos al ascenso. Si bien es cierto que el nivel mermó y que el conjunto marplatense ya no juega como en aquel comienzo de temporada, también es verdad que algunas decisiones arbitrales no ayudan a obtener resultados que permiten trabajar con mayor tranquilidad y otro ánimo en la semana para corregir errores.
Sin brillar, otra vez, Kimberley mereció más en Carlos Casares, porque tuvo el control de la pelota, manejó los tiempos y fue el protagonista del encuentro. En un primer tiempo chato, con pocas situaciones de gol, en el debe de los de Damián García quedó la profundidad, de la que volvió a carecer pese a una posesión altísima del balón. Apenas un remate de Giuntini por encima del travesaño y un cabezazo de Parra que despejó el arquero Peruscina, fue lo que generó el equipo marplatense en los 45’ iniciales, ante un Agropecuario que sólo inquietó con un remate lejano de Medina que contuvo Morata.
El complemento fue un calco de lo mostrado en los últimos partidos por el”dragón”. Necesitado de los tres puntos, presionó más arriba y empezó a llegar por afuera, aprovechando la ventaja física sobre la mayoría de los rivales. Pero pese a llegar con riesgo al arco de Peruscina, no tuvo precisión en los metros finales y el partido seguía con el marcador en blanco. El conjunto de Juan Carlos Pírez no hacía pie en una cancha embarrada y los marplatenses eran los más cercanos al triunfo.
Hasta que a los 27’, Leandro Parra peleó y recuperó una pelota en el borde del área, asistió a Damián De Hoyos y la “garza” definió con categoría, abajo, a un palo, lejos de Peruscina para darle justicia al trámite y poner en ventaja a Kimberley que se traía tres puntos de su excursión a Casares y volvía a meterse en la pelea por la clasificación.
Con lo que no contaba la gente del “dragón”, era con la sorpresita que se tenía preparada el juez Alejandro Berrutti. En una pelota intrascendente, Pablo Morata salió bien, Julio Acosta que venía en velocidad se lo llevó puesto y el hombre de Pehuajó marcó el punto del penal, ante la mirada incrédula de los jugadores de los dos equipos. El nerviosismo se apoderó de los jugadores marplatenses y el ayudante de campo Javier D’Archivo se fue expulsado. Al que poco le importó si fue o no infracción, fue a Ariel Reyes, que ejecutó con precisión, a la izquierda de Morata que fue al otro lado y selló el 1 a 1.
Con más desesperación que juego, Kimberley fue el que siguió intentando en los 15’ finales, conscientes de que el punto no servía en la lucha por la clasificación. Sin embargo, las ideas no abundaron y “Pipi” Parra sigue con la pólvora mojada y no pudo aprovechar las dos ocasiones que le quedaron.Fue empate nomás en Carlos Casares, un resultado que no le sirve a ninguno de los dos, pero que le duele más a Kimberley porque hizo todo para ganar, porque iba ganando y un fallo del árbitro (uno más), lo dejó muy lejos de los punteros.