Un arranque demoledor tuvo el “milrayitas”, con Leiva desnivelando en la pintura con los primeros cuatro puntos y la aparición descollante de Campazzo, con una bomba y encarando a los internos visitantes para un parcial de 11-3, en 3’, que obligó al tiempo muerto de Muller. Además de todo lo bueno que hizo en ataque, la defensa no le dio chances a Olímpico, Campazzo se hizo cargo de Pau y Sosa (que debutó desde el arranque), se encargó de Vittar que tiene menos participación en ofensiva. El conjunto de La Banda hizo lo posible para emparejar las acciones, pero cuando aceleraba, el local era una aplanadora y sacaba cada vez más diferencia, con todos anotando y con Leiva amo y señor de los tableros con 9 rebotes en esos primeros diez minutos.
Para el segundo parcial, Rivero salió con mayoría de relevos, que arrancaron como había terminado el cuarto inicial, pero no lo pudieron mantener, anotaron sólo 5 puntos en la misma cantidad de minutos, y Olímpico emparejó tanto las acciones que se puso a un doble (31-27). El ingreso de Franco Giorgetti y el retorno de Gutiérrez, le dieron más juego a Peñarol, pero puso un equipo demasiado alto y no pudo correr. Entonces, hizo abuso del tiro externo, Leo se empecinó en querer cortar su mala racha de afuera (0 de 6 en el parcial) y, a fuerza de triples y empuje, la visita se metió definitivamente en partido y llegó al entretiempo a sólo dos: 43-41.
Pese a tener otra vez a todos los titulares adentro, le costó mucho sacar diferencias en el comienzo del complemento a Peñarol que en cuatro minutos, sólo llegó al gol por medio de Boccia (10), mientras que Olímpico repartió el goleo y casi pasa al frente con una mandada de Pau que bailó en el aro y no quiso entrar. Con 4’04” en el reloj, Coleman desde afuera igualó el juego en 53, ante un “milrayitas” desconcertado, abusando a más no poder del triple con muy baja efectividad. La gente se daba cuenta que el equipo no reaccionaba y por eso se levantaba, con la visita arriba por primera vez en la noche por 60 a 55. En su undécimo intento, Gutiérrez metió su primer triple y cortó una racha de 14 errados seguidos en equipo. Pero igual los bandeños eran mejores, siguieron muy efectivos y llegaron al último descanso corto arriba por 5: 62-67.
No cambió nada a la vuelta, Peñarol siguió errático desde afuera, pero empezó a encontrar resquicios en la pintura. Además, ajustó la defensa y, ahí, la historia se fue acomodando. Hubo una jugada que quebró el juego, y fue una tapa de Leiva a García, que terminó con Campazzo salvando una pelota sobre la línea, el pase malo de Gutiérrez que el base se llevó como pudo, la combinación con el olímpico y el triple desde el costado y la falta, para una jugada de cuatro puntos que igualó el juego en 70. De todas formas, le costó mucho al local cerrar el juego, lo terminó logrando con una corajeada de Campazzo que robó y recibió la antideportiva de Pau, y después otra dura infracción sobre Weigand le dio los dos libres y recomposición, para que el conjunto de Fernando Rivero se encamine al final.