Esa es la situación de la calle Namuncurá, en donde se formó un bache tan profundo que los conductores optan por transitar sobre la vereda, maniobras que ponen en peligro a los niños que juegan allí.
Silvina Salomone, vecina del lugar, contó: “En frente a mi casa hay un pozo lleno de agua de lluvia que nos impide entrar, además de ser un criadero de mosquitos”.
También aseguró que pese a que en reiteradas oportunidades reclamaron obras para el sector, “la municipalidad y la sociedad de fomento hacen oídos sordos” y por el momento no está contemplado un plan de obras para ese sector. Según sus cálculos, hace “al menos dos años que no pasa una máquina” por el lugar.