lunes, 24 de febrero de 2014

El aumento para los docentes saldría por decreto

El Gobierno definirá esta semana por decreto un aumento salarial en torno al 25 por ciento para los docentes y los gremios de varias provincias ya anticiparon que no iniciarán las clases entre el 26 de febrero y el 5 de marzo como estaba previsto.


El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, recibirá en el mediodía de este lunes a los gremios con una mejora en la propuesta inicial del 22 por ciento para arribar a una suba de entre 24 y 25 por ciento, cifra que los docentes volverán a rechazar y ratificarán el reclamo por un incremento cercano al 40 por ciento.
La reunión será en la sede porteña del ministerio de Educación y estará encabezada por Capitanich y los ministros de Educación, Alberto Sileoni; de Trabajo, Carlos Tomada, y de Economía, Axel Kicillof; mientras que a los docentes representarán los gremios CTERA, UDA, AMET, SADOP, y CEA.
En caso de continuar sin acuerdo, el aumento será otorgado por decreto al igual que en 2012 y 2013, según dijeron fuentes oficiales a Noticias Argentinas.  
La definición de paritarias genera zozobra entre los trabajadores cuyo sueldo inicial está en los 3.416 pesos, unos 184 pesos por debajo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
El aumento que dará la Nación será la referencia que la mayoría de las provincias tomará para negociar con los gremios, y los gobernadores miran con preocupación las arcas públicas, presionados el aumento generalizado de costos que les provoca la inflación.

El Suteba amenaza con no iniciar las clases
Los docentes agrupados en Suteba acordaron impulsar paros y protestas si el gobierno nacional decide cerrar en forma unilateral y por decreto la paritaria federal sin aplicar una mejora a la oferta de 22% que realizó el viernes. Advirtieron además que, en estas condiciones, no están dispuestos a iniciar las clases el próximo miércoles 5 de marzo.
El mayor gremio bonaerense resolvió llevar la propuesta al resto de los sindicatos que integran el Frente Gremial Docente Bonaerense para unificar las medidas de fuerza ante la posibilidad de que no prosperen las paritarias.