Quilmes ganaba por 15 al comienzo del cuarto final, pero se complicó y lo terminó cerrando por un ajustado 77 a 73 ante Sionista de Paraná, en el arranque de la segunda fase.
En un partido que dominó de principio a fin, que lo tuvo controlado para ganarlo pero no lo cerró y cayó en la confusión que le propuso Sionista de Paraná, Quilmes se terminó quedando con un gran triunfo por 77 a 73, en la apertura de la segunda fase de la Liga Nacional de Básquet. El conjunto de Leandro Ramella volvió a hacerse fuerte a partir de la defensa y tuvo goleo repartido, para festejar con su gente la clasificación al Súper 8. Los cinco iniciales estuvieron por encima de los 10 puntos y eso fue fundamental para obtener la victoria ante el duro equipo de Svetliza que tuvo en Josh Pittman al goleador de la noche con 19.
A pura defensa, Quilmes logró tomar el control en el comienzo del encuentro, presionando, no dejando llegar la pelota a la pintura y obligando a Sionista a tirar incómodo y apostar al tiro externo donde no tuvo efectividad (0 de 4). Sin estar tan fino en ataque, así y todo el “cervecero” se las ingenió para sacar una buena ventaja de 6 (10-4) y obligar Svetliza a pedir tiempo muerto para reacomodar las piezas. Con dos buenas mandadas de Byró, la visita se puso a dos, pero el “tricolor” aceleró y volvió a alejarse, con dos excelentes asistencias de Sahdi y una penetración de Marín que terminó con el doble y la falta que el “pájaro” también convirtió para sacar 8: 17-9. Un libre de Mikulas le dio el descuento a los de Paraná, pero igual Quilmes se fue al primer descanso con una interesante diferencia de 7 (17-10).
El segundo chico arrancó otra vez con muy bajo goleo y una pobre efectividad de ambos lados, peromayor actitud y predisposición del local, que llevaba el desarrollo donde más le convenía. El partido era malo, apenas tres puntos (2 libres de Quilmes y 1 de Sionista) en tres minutos, mostraban a las claras el nivel del juego. Tuvieron que pasar 14’ del partido para que llegara el primer triple de la noche, y fue de la mano de Piñero, desde un rincón y sobre la chicharra, para hacer explotar a Once Unidos. Ese abrió el camino, porque atrás llegó uno de Byró para Sionista, otro del “Faca” y uno de Cantero, para levantar de golpe el goleo, que seguía con Quilmes arriba por 6: 27-21. La visita quería reaccionar, pero llegaba un cachetazo “tricolor”, con un rebote ofensivo, doble y falta de Romero que le permitía mantener la ventaja. Pero Sionista lo que no lograba hacer abajo, lo buscó de afuera y con dos “bombas” más se puso casi sin pensarlo a dos (33-31) con un minuto en el reloj. Los de Ramella cerraron mejor el cuarto y se fueron al vestuario 39 a 33.
Todo lo bueno que hizo en la primera mitad en defensa, ahora lo hizo en ataque Quilmes, con muy buen manejo de pelota y encontrando siempre al mejor parado para tirar. Sionista también logró elevar sus porcentajes, pero estaba mejor el local que corría y sacó la máxima de 12 (49-37). Pero se quedó sin gol, la visita se animó y, también con poca efectividad, se pudo acercar a cinco (49-44) con un doble y la falta convertida por Joshua Pittman. En el peor momento “cervecero” apareció el mejor hombre que tiene en lo que va de la temporada, Federico Marín, para clavar un triple que le dio un respiro. Esa “bomba” fue psicológica, Sionista la sintió de manera negativa y el local positiva, porque volvió a sacar ventaja de diez con un gran trabajo de Ghersetti y Romero, la aparición de Baxley y un triple de Piñero sobre la chicharra que lo llevó al último descanso corto 59 a 46.
El conjunto de Svetliza no tenía respuestas y Quilmes salió decidido a liquidarlo. A pura defensa y con una formidable asistencia de Sahdi y una volcada de Baxley hizo explotar nuevamente las tribunas y el técnico de Sionista pidió minuto para jugarse el último manotazo de ahogado, a 15 puntos (61-46) y sin ideas. La visita presionó en toda la cancha, buscó sacarle prolijidad al local que entró en esa confusión, porque no supo vulnerar lo que proponía Sionista que, con 6’ en el reloj, puso el tanteador a 8: 61-53. Otro ataque mal trabajado de Quilmes y la respuesta de Pittman desde afuera, lo dejó a 5 y obligó al tiempo muerto de Ramella, para despertar y tranquilizar a su equipo, que apenas anotó dos puntos en 5’ del cuarto.
Al volver del minuto, el “tricolor” hizo lo que más el convenía, darle la pelota a Baxley, que primero se metió en tierra de gigantes y después ganó en velocidad para “volcarla” y darle otra vez 9 de diferencia: 65-56. Pero Sionista no se resignó, siguió con la presión, Quilmes se volvió a secar y un triple de Ruiz dejó el partido más abierto que nunca, a un doble: 68-66. Un doble con falta de Romero volvió a levantar Once Unidos. Marín forzó un ataque, la perdió y lo subsanó con un tapón brillante para impedir que los de Paraná descuenten y Sahdi sacó ventaja de 6 (72-66) desde la línea. Svetliza dejó un equipo bajo, de tiradores para ir por la hazaña, a 47” del cierre. Y un triple de Byró le dio vida (73-71, a falta de 32”) y llevó a Quilmes a ser más certero que nunca para definirlo desde la línea. Sahdi no falló y metió los dos. La desesperación de Sionista no le jugó una buena pasada, tiró forzado, el base volvió a sentenciar desde la línea y después Maciel se quedó con el rebote del partido para el triunfo que le da el mejor comienzo de segunda fase que podía esperar el “tricolor”, para seguir dando que hablar y afirmarse cada vez más en la Liga Nacional.
Síntesis:
Quilmes (77): Fabián Sahdi 14, Walter Baxley 13, Federico Marín 15, Mario Ghersetti 10 y Diego Romero 13 (FI) Tayavek Gallizi 1, Maximiliano Maciel 0, Facundo Piñero 11 y Thiago Moledous 0.DT: Leandro Ramella.
Sionista de Paraná (73): Jeremías Sandrini 4, Mariano Byró 12, Joshua Pittman 19 (x), Daniel Hure 8 y Alejandro Zilli 12 (x)(FI) Enzo Ruiz 10, Gabriel Mikulas 5, Juan Pablo Cantero 3, Lucas Goldemberg 0 y Pablo Pérez 0. DT:Sebastián Svetliza.
Parciales: 17-10; 39-33; 59-46.
Árbitros: Roberto Smith y Oscar Brítez.
Estadio: Once Unidos.